Clímax afeminado: Cómo hacer que tu chica llegue “hasta el final”

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¿Alguna vez has escuchado que es más difícil alcanzar el clímax afeminado que el masculino? Esta informe desde hace primaveras lleva dando vueltas cerca de del mundo. De hecho, son muchas las incertidumbres que genera en las personas y en las parejas, sobre todo en aquellas que desean darle placer a su pareja o “concomitante”, en caso de que sea un follamigo/a… Pero, ¿qué tan difícil es en existencia hacer que una chica llegue a su momento de mayor placer? Pues no tienes que asustarte, ya que en existencia la mayoría de las veces se tráfico de desliz de información por parte de las parejas, si estás dispuesto a entender a tu pareja, ten por seguro que lograrás hacerla venir.

¿Qué es y cómo convenir un clímax afeminado?

Para entablar, primero es necesario que sepas qué es un clímax afeminado y cómo puedes reconocerlo.

Podemos opinar que el afeminado, al igual que un clímax en caudillo, es el resultado de un pico de excitación sexual que ocurre tanto en hombres como en mujeres tras un periodo de incitación, y que puede venir a difundir reacciones tanto psicológicas y fisiológicas en el organismo. Esta digamos es la explicación “más científica”, y es que comúnmente conocemos al clímax como el culminación satisfactorio de cualquier actividad sexual, en donde la mujer se siente en un estado pasado, de total optimismo y placer. Durante este estado pasado propio de un clímax afeminado, una mujer suele tener sus sentidos más sensibilizados, hasta el punto en que el reducido toque puede dar pie a aún más placer, y éste es al punto que uno de los varios cambios psicológicos y fisiológicos que se viven durante el clímax.

¿Qué sucede durante un clímax afeminado?

Ahora, seguro te preguntarás, ¿cómo es un clímax afeminado? Pues como te decía, este pico variable de excitación sexual que conocemos como clímax puede dar pie a que se den una serie de respuestas tanto psicológicas como fisiológicas, entre los cambios más comunes podemos destacar:

  • Hiperventilación o un incremento pasado en la respiración de la mujer
  • Contracciones musculares involuntarias en diferentes partes del cuerpo y principalmente en la vagina y el seno
  • Incremento de la circulación sanguínea
  • Sensación de “erizamiento” en la piel
  • Incremento de la temperatura corporal
  • La piel puede tornarse de un tono rosa, ruborizándose principalmente la cara y el pecho
  • Un agotamiento repentino, pero con sensación de satisfacción
  • Engrase vaginal fluida

Estos son los cambios o reacciones más comunes que puede intentar la mujer al tener un clímax.

Claro, que además existen algunas reacciones menos comunes y que suelen ser un poco más extremas, un caso de esto es “Le Petit Mort” o “La Pequeña Crimen”, que es un periodo breve de inconsciencia que ocurre durante un clímax y que no supera los pocos segundos. Ésta incluso puede venir a ocurrir múltiples veces durante un mismo clímax en periodos sumamente cortos. Otro ejemplo, que, si acertadamente no suele ser tan global fuera de las películas para adultos, sí que es posible, es el llamado “squirting” o “eyaculación femenina, que viene a ser como una eyaculación sobrado esforzado por parte de la mujer al venir a tener un clímax. Esta respuesta fisiológica no todas las mujeres la llegan a presentar y, en ocasiones, requieren de una incitación sexual sobrado específica que en la mayoría de las veces no requiere de penetración.

¿Es posible convenir un clímax afeminado?

Uno de los mayores miedos que tienen los hombres a la hora de tener relaciones, principalmente aquellos que se preocupan por sus parejas, son los orgasmos fingidos. Es ampliamente conocido que muchas mujeres fingen sus orgasmos por muchas razones, peor, con esto dicho, ¿es posible convenir si tu pareja tiene o no un clímax efectivo? Pues sí.

Para ello solo hace desliz conocer a tu pareja y sus reacciones normales, y partiendo de allí prestar atención a los pequeños detalles, poco en extremo importante para entender si tu pareja ha llegado o no. Entre estos detalles están las contracciones musculares en su vagina y seno; además si hay presencia de pequeños espasmos en la pelvis o en las piernas o en cualquier parte del cuerpo en caudillo. Todavía está atento a cambios en su respiración, si notas que comienza a acelerarse o que se está ruborizando intensamente, entonces probablemente esté en medio de un clímax. En cuanto a la secreción de fluidos vaginales, no te preocupes, que estos no siempre son reacciones del clímax, por lo que, si no notas que se caldo mucho, no siempre significa que no ha llegado.

Tipos de orgasmos femeninos: ¿cuál es el tuyo…?

Sabiendo ya qué es un clímax afeminado y cómo reconocerlo, hay que destacar poco importante, y es que no suele ocurrir un solo tipo. Existe mucho debate sobre este punto, y es que hay quienes aseguran que no existen tipos de orgasmos per sé, si no reacciones y métodos de excitación diferentes. Por nuestra parte, te diremos que acertadamente existan o no tipos de orgasmos femeninos, sí que hay formas de categorizarlos. Y es que dependiendo de cómo hayas excitado a tu pareja, puede que tenga uno u otro, entre los que podemos destacar:

» Clímax Clitoriano

Quizás el más importante y global y es aquel que se da como consecuencia de la incitación sexual del clítoris.

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Hay que destacar que el clítoris es un víscera cuya única función es la de darle placer sexual a la mujer, y por ello, está saciado de miles de terminaciones nerviosas que puedes estimular para dar placer. Las mujeres que suelen poner consigo mismas llegan al clímax a través del clítoris, y los hombres además pueden hacerlas venir a través de este víscera tan importante para la incitación sexual de la mujer. Si quieres tomar el camino manejable para un clímax, empieza estimulando a este «pequeño amigo».

» Clímax Vaginal

Este es el que muchos hombres consideran necesario para satisfacer sexualmente a su pareja. Se tráfico básicamente del que se produce a través de la penetración. Lo raro de todo esto, es que se estima que al punto que el 30% de las mujeres logran venir al clímax a través de la penetración, y puede ser por varias razones, pero lo que importa aquí es que no debes aferrarte a la creencia de que, si no la haces venir con la penetración, poco está mal.

» Clímax Fósforo

Seguro que el nombre ya te da una idea, pero se tráfico básicamente de aquel producido por la incitación sexual del clítoris y la penetración. Es de los más intensos que puede intentar una mujer, así como la mejor forma de hacerlas venir «hasta el final».

» Multiorgasmo

El conocido “multiorgasmo” u clímax múltiple, es precisamente ese “mito”, que es más una existencia que una cartel urbana, en el que una mujer tiene múltiples orgasmos consecutivos. No es poco tan global, ya que como comprenderás, consiste en aquel que ocurre calibrado luego del posterior y, si para muchas mujeres en la presente tener un clímax es más parecido a un “objetivo”, tener más de uno seguido, puede parecer un sueño. Aún así, no es increíble, pues es solo cuestión de intensificar el engranaje, hacerla que se vuelva loca de placer (fielmente…) y cambiar el punto de excitación coetáneo instantáneamente luego de tener el primero, cuando tu cuerpo está en un estado mucho más sensible y receptivo a estímulos. En ocasiones, el multiorgasmo se da como una expansión del primer clímax cerca de otras partes del cuerpo.

» Orgasmos no placenteros

En caudillo, este tipo se da por razones específicas, y tiene que ver con un estado psicológico en el que la mujer se siente amenazada o forzada a venir. Suele ocurrir durante las violaciones o en relaciones abusivas, cuando la mujer es forzada a venir a él a través de prácticas sexuales abusivas o violación. A diferencia del resto, este tipo de orgasmos forzados, por llamarle de algún modo, suelen dejar traumas en la chica, que en casos muy graves pueden sobrellevar a la emplazamiento “disfunción sexual femenina”.

Claves para alcanzar el clímax afeminado: ¡toma nota!

Seguro que te estarás preguntando cómo conseguir un clímax afeminado. Y acertadamente, para ello, te daremos algunos consejos secreto para que puedas lograrlo, pero ayer de comenzar, te recordamos brevemente que alcanzar el clímax afeminado es tanto tu responsabilidad como la de tu pareja, ya que la relación sexual es de entreambos, al menos claro que se trate de la masturbación, que ya es otro tema.

1. Explora tu cuerpo

El primer consejo va para las mujeres, y es importantísimo para conseguir un clímax afeminado. Si eres mujer, tienes que conocerte a ti misma, es el primer paso para una vida sexual a pleno rendimiento y placentera. Suele ocurrir un gran tabú respecto a la masturbación femenina, cuando la existencia es que éste es el mejor método que tiene una mujer para conocerse a ella y a lo que la excita, poco muy importante para alcanzar venir al clímax.

Si tú como mujer no sabes qué te hace venir, ¿cómo puedes esperar que tu pareja sí lo sepa?

Con esto dicho, el que una mujer aprenda de sí misma y de su sexualidad, así como una correcta comunicación de pareja son secreto para alcanzar venir hasta el final. Posteriormente de todo, tienes que rememorar que cada persona es diferente, y a cada mujer le pueden excitar unas cosas u otras; no siempre son las mismas cosas. Explorar y dialogar en pareja sobre lo que os gusta y lo que no…

2. No te enfoques sólo en la penetración durante el sexo

Hombre, la penetración no es optimista para conseguir el clímax afeminado, y ya lo hemos sugerido anteriormente, por lo que puede ayudarte a hacer venir a tu chica, pero no te enfoques exclusivamente en el coito como tal. Este es el principal error que cometen muchos, y es el de pensar que la penetración es la mejor forma de conseguir un clímax, cuando solo es una de ellas, e irónicamente no la más global. Dale importancia al engranaje previo, usa tus dedos, tu boca, tu tierra, tus manos, explora cada rincón de su cuerpo…

Incluso cuando la estés penetrando, no solo te enfoques en ello, tráfico de estimular otras partes del cuerpo, el clítoris, por ejemplo, es un punto crucial con el que puedes hacerla venir, y «de cucharita» es la mejor forma de estimularlo durante la penetración.

3. Prueba diferentes posiciones sexuales

Estamos acostumbrados a la posición de perrito, en cuatro o de predicador, ¿pero tal vez son las únicas que hay? ¡Pues claro que no! Existen muchas posturas que puedes probar con tu pareja durante el engranaje previo o la penetración que te pueden ayudar a hacerla venir. Prueba con diferentes posiciones y exploración aquella que más excite a tu pareja y con la que puedas tocar los “chico” correctos. Todavía, como consejo, no trates de forzar posiciones muy incómodas si no puedes, ya que de esta forma no solo te vas a notar incómodo teniendo sexo, sino que la propia posición va a impedir lo que puedas hacer, y no podrás hacerla venir. Probad, experimentad y, sobre todo, comunicaos.

4. Los juguetes no tienen por qué ser tabú

¡Qué llano error el pensar que los juguetes sexuales son solo para la masturbación! Ciertamente, existen cientos de juguetes y formas en las que estos pueden ayudarte a hacer venir a tu chica… Explora posibilidades y sube la intensidad de tus juegos en la cama. Los mejores juguetes sexuales no necesariamente tienen que ser de uso exclusivo para el «sadomasoquismo». Empieza con lo sustancial:

  • Esposas
  • Consoladores
  • Vibradores y otros juguetes comunes

Ve probándolos en la cama, puede que te lleves una grata sorpresa al ver lo manejable que haces venir a tu pareja. Por supuesto, ayer de comprar un juguete de estas características, recuerda hablarlo con ella, de modo que acepte el tener «compañía extra» durante el engranaje.

5. Deja que ella además tenga el control

Las “posiciones de poder” son aquellas que le dan cierto control del acto sexual a una persona o a la otra. Durante el sexo, solemos pensar que los hombres son los que tienen que tomar el control. Sin incautación, la existencia es otra, y es que una mujer además puede tener el control del acto sexual, solo es necesario usar la posición correcta. Un consejo que te doy es que pruebes a darle el control a tu pareja o, mejor dicho, ir intercambiándolo a medida que se desarrolla la actividad. De esta forma, ella puede moverse de la forma que le dé más placer, y le será más manejable venir. Recuerda que ella es quien mejor se conoce a sí misma, por lo que le será más manejable conseguir tener un clímax si toma el control. Por otra parte, créenos que no te sentirás carencia mal, ya que muchas de estas posiciones son sobrado placenteras para ti.

Maniquí de 4 fases de Masters y Johnson: «Excitación-Meseta-Clímax-Resolución»

Finalmente, y cómo apunte raro y sobrado interesante, te comentaré brevemente sobre este maniquí tan interesante. A principio de la plazo de los 50, el tocólogo William Masters y la sexóloga Virginia Johnson propusieron un maniquí de 4 fases que explicaría el clímax tanto para hombres como para mujeres, lo que los convertiría en dos de los expertos más célebres del tema. Este maniquí de cuatro fases consiste en:

1) Excitación

Ésta básicamente consiste en la excitación original impulsada por el deseo sexual y por un estímulo sensorial, y varía de persona en persona, e incluso entre hombre y mujer, pero no hay carencia a lo que se pueda atribuir como norma, ya que cada individuo es diferente. Entre los estímulos podemos encontrar:

  • Caricias
  • Visualizar desnudo un cuerpo que consideremos atractivo
  • Alguna palabra susurrada al pabellón
  • En caudillo, cualquier hecho que te genere excitación

2) Meseta

La meseta es la grado posterior de la excitación, durante esta grado las reacciones que ocurren durante la excitación (cómo el endurecimiento del pene y la dilatación y engrase de la vagina) se intensifican y aparecen nuevos cambios fisiológicos, como la respiración acelerada o un aumento del ritmo cardíaco. Durante esta grado es cuando se está teniendo sexo.

3) Clímax

Es la tercera grado y precisamente de la que hemos estado hablando a lo liberal del artículo. Si llegas a ella, puedes dar como satisfactorio el acto sexual. Te recordamos que no siempre se llega, y no es poco que le pase exclusivamente a la mujer, ya que algunos hombres pueden sufrir problemas que impidan alcanzarlo.

4) Resolución

La resolución es la grado final explicada por «Masters y Johnson», y es simplemente el momento de calma, cuando el estado pasado en el que estuvimos durante el sexo regresa a la normalidad. Suele venir acompañado de una satisfacción psicológica, siempre y cuando haya habido un clímax durante el sexo.

Conclusión

Estas 4 fases representan el proceso sexual de los seres humanos, y si acertadamente se cumplen a grandes rasgos para todos durante el sexo, lo que sucede en cada grado varía en función del individuo, desde cómo se excita cada uno hasta como consigue un clímax, incluso el proceso de resolución puede variar para cada uno en función de las circunstancias. Ahora ya sabes qué es y cómo conseguir un clímax afeminado:

¿Estás presto para hacer venir a tu chica la próxima vez que tengan sexo?

¡Nunca más la dejes insatisfecha!

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